Los demonios de la confianza

Es bien sabido por todos nosotros lo difícil que es en ocasiones tomar una decisión, cuesta tanto trabajo y es tan difícil qué muchas veces recurrimos a los amigos o a cualquier persona cercana a nosotros para que nos oriente (en casos desesperados, algunos de nosotros hemos recurrido hasta con un extraño). Claro que la decisión al final es sólo nuestra, ¿pero que pasa si escuchamos demasiado a los otros?.

¿Les ha pasado que a veces tienen tantos pensamientos en su cabeza que los analizan todos al mismo tiempo y en varias ocasiones en tan solo 2 segundos?, terminas la mayor parte de las veces mareado, peor que si te hubieran pasado un montón de maquileros un lunes por la tarde saliendo de su turno todos sudorosos (bueno, yo me he encontrado entre ellos, no se ustedes). Si, es de esas veces que te dices a ti mismo “como chingados se desconecta mi cerebro”, es simplemente horrible, cada 5 segundos de libertad que te quedan entre escuela, trabajo y relaciones sociales están ocupados en tus broncas, peor, a veces durante tus actividades en lugar de poner atención a lo que haces te la pasas repasando una y otra vez tus problemas y el como resolverlos o no resolverlos. No puedes dormir, no puedes estudiar, en fin, el trastorno es tal que apenas alguien te pregunta que te pasa reaccionas como si te hubieran recordado a tu santa madre.

Finalmente, cuando ya todo esta acumulado dentro de ti, simplemente explotas (una amiga bautizó a este proceso como el síndrome de la olla express), y es aquí donde recurrimos al tan especial amigo y ahora yo me pregunto… en que chingados estamos pensando cuando hacemos eso????, que acaso no nos parece suficiente el martirio y la angustia que ya estamos pasando nosotros solos???, si de verdad, todo hombre mujer o bestia tenemos algo de masoquismo, si, masoquismo porque no encuentro otra forma de llamar a esta estupidez que hacemos cuando andamos que nos lleva la chingada. Pero analicemos esto más detalladamente, comencemos aclarando que es un amigo:

Amigo: dicese de la persona que esta a tu lado en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad (sobre todo en la salud de un sábado por la noche), que te escucha en serio y en ocasiones solo finge que lo hace, que te consuela a la vez que piensa “aah pero como estas pendejo”, que te apoya en cada decisión estúpida que tomas, y que es el primero en burlarse de ti apenas te equivocas, te caes o dices alguna idiotez.

Ahora, ¿que pasa cuando estamos sufriendo del síndrome de la olla express y acudimos a un amigo?, para empezar te mirará con esos ojitos que dicen “pero nomás no aprendes wey, me cae que estas bien pendejo”, y luego dirá “mira, lo que te voy a decir es por tu bien, así que no te vayas a ofender o a empezar de nena porque vale madres”. Te tirará un choro como de media hora en donde te explicará porque el o ella es tan buen amig@ e insistirá incansablemente en que loo disculpes por ser tan rudo en lo que dice y que no lo hace con la intención de herirte, después de eso continuará con el ya clásico “mira, la neta la neta la bronca es que tu…”, para después continuar con el “lo que deberías hacer es… y a la chingada con todo”.

Maldita la hora en que se lo contaste, porque ahora encima de tener todas tus locas ideas en la cabeza, ahora tienes también las de tu amigo, lo que te causa más confusión, esto te lleva a acudir a otro amigo entrando en un círculo vicioso que te deja peor que como empezaste. Y hay un detalle muy importante en todo esto, que es justo lo que me llevo a escribir todas estas pendejadas… si eres de las personas que tienen amigos honestos, de esos que ya no hay, que te dicen la verdad pero que no te dejan morir pues que bien, porque esos solo se quedarán callados y te evitaran que tu solito te metas en una maraña de pendejadas. Pero que tal con esos amigos que te quieren tanto que en lugar de ayudarte escarban más en el hoyo donde estas??.

Muchas veces los amigos no están 100% enterados de tu vida o de las circunstancias de tu situación, otras veces son cegados por los celos y en algunas otras ellos acaban de pasar por una situación tan similar a la tuya y aun están tan dolidos que creen que se repetirá exactamente la misma historia contigo. Aquí es donde empiezan las broncas, porque tu tienes tu propia perspectiva de las cosas, tú y solo tu sabes bien que paso, como te sientes y eres tu el que tiene el panorama total de las cosas así que entras en jun dilema muy cabrón: hacerle caso a tu amigo o seguir tus instintos y hacer lo que tu, si! TU!!, crees que es mejor para ti.

Suele pasar que mucha veces nosotros mismos tenemos la respuesta, pero nos hacemos pendejos dándole vueltas a las cosas pensando que alguien mas las resolvería mejor que nosotros, cuando ellos no saben que es lo mejor para nosotros. Claro que es difícil poner en duda la palabra de un amigo, por eso es tu amigo, porque supones que puedes confiar en él, pero los amigos también son humanos, también se equivocan, el que alguien sea tu amigo no significa que eso lo hace ser poseedor de la razón todo el tiempo. Son maravillosos los amigos, eso no lo dudo, pero hay cosas que están tan dentro de nosotros que solo nosotros podemos resolverlas, y el compartirlas con alguien más sólo nos confunde y muchas veces hasta nos lleva a tomar la decisión equivocada culpando después al amigo que nos dio ese consejo.

Cuando tenemos un problema tan grande que trastorna nuestra rutina y buscamos con tanta ansia resolverlo y de pronto un amigo nos da una idea totalmente contraria a lo que nosotros creíamos se derrumban las esperanzas de salir adelante, te topas con una verdad (o una mentira) tan fuerte que caes aún más en la desesperación. ¿Que pasa si tus dos mejores amigos (si eres de los afortunados que cuentan con mas de uno) te están dando opiniones completamente opuestas?. La respuesta es simple: sólo son eso, opiniones, nada mas. Un amigo te da un consejo desde su muy particular punto de vista, el te dice entre líneas “yo haría las cosas de esta manera”, por lo mismo es normal que tus amigos se contradigan entre si, después de todo son sólo opiniones.

Cuando las situaciones son tan confusas y ya no puedes confiar en tus sentidos, en tus recuerdos, tus palabras, ni siquiera en tus propios pensamientos, no sabes si lo que viviste fue real o solo un sueño, si creer en lo que paso o si solo fue un engaño; y al buscar ayuda solo vienen más ideas que te confunden aún más, hay una forma de tratar de encontrar el equilibrio:

Busca un lugar tranquilo, cierra tus ojos y revive en cámara lenta ese problema que tienes. Esta vez fíjate más en los detalles y antes de sentir piensa con lógica, piensa en si la situación tiene sentido, si los hechos son congruentes con las palabras, los sentimientos llegarán solos. Así la respuesta que buscas llegará, o tal vez no, pero al menos eliminarás la angustia y pensarás mas tranquilamente y con mayor claridad, esta vez los sentimientos no te dominarán y podrás ir avanzando hasta toparte con lo que buscas.

Esto me ha funcionado a mi, a veces no encuentras a nadie en quien confiar, y los demonios de la confianza aprovechan el momento para hacerte dudar hasta de ti mismo, estos demonios solo se pueden vencer si creemos en nosotros y nos escuchamos a nosotros mismos, los únicos y absolutos dueños de nuestras experiencias y nuestras decisiones.

CuerVOO.

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